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Reseñas Recientes

Día Zero

 


Robert de Niro lleva tantos años trabajando en piloto automático a cambio de un suculento cheque que ya no sorprende a nadie. Lo que sí es novedoso es que en esta "Día Zero" actúe prácticamente dormido.

En los Estados Unidos de las Américas, se va la luz un minuto y mueren más de 3000 personas. Partiendo de esa base, podríamos descojonarnos de la trama de la serie. Aquí en España se fue durante horas y, aunque seguro que alguien moriría por dicha causa, no fue ninguna tragedia nacional. Fue un simple martes con una buena anécdota para contar en años venideros. Incluso para mí, que tuve que buscar a un buen samaritano que me dejara una habitación donde pasar la noche porque no pude volver a mi ciudad esa jornada.

En esta ocasión, el ataque es obra de un grupo de hackers desconocido que avisa de que habrá otro ataque. Para impedirlo y descubrir quién está detrás de los malhechores se crea una comisión. Yo pensaba que estas cuestiones de seguridad nacional eran jurisdicción del FBI, NSA, CIA y demás estructuras de control global, pero ya se sabe lo que decía Napoleón de las comisiones. Al frente, la presidente poner al cargo a Robert De Niro, expresidente y divorciado, en detrimento del presidente de la cámara que a la postre sera el villano principal. Porque, a ver, si tú eres un grupo de hackers muy malos y avisas de que habrá más ataques pero no pides nada, está claro que alguien del gobierno hay detrás para cumplir alguna agenda, que normalmente suele coincidir con llenarse los bolsillos de billetes hasta parecer John Candy tras la cena de acción de gracias.

Algo va mal en el mundo cuando ni los americanos hacen ya thrillers político- policiales interesantes. Cualquier temporada de 24 merece más la pena que Día Zero, incluso esa que Jack Bauer se droga porque le han quitado días de asuntos propios.

Durante la miniserie, pues consta de 6 capítulos que se hacen muy largos, tenemos la minitrama de la exmujer de Deniro, la trama de su asistenta, la trama de su jefe de gabinete y la de su hija rebelde y una última trama en la que se trata las voces que escucha el Ex-presidente en su cabeza y que parece que es obra de un arma secreta llamada Proteus, pero resulta resulta que no, que simplemente está cucú porque durante su mandato su hijo se metió hasta miedo muriendo de una sobredosis y no lo pudo superar. Pues todo eso se siente como relleno, poco trabajado y con una relación tangencial con la premisa.

La investigación policial va un poco a trompicones y la hipotética amenaza de un segundo apagón, que se registra en el climax fallido de la serie, es risible para los que vivimos el apagón de abril de 2025. Hay menos tensión que en un partido de solteros contra casados a las 4 de la mañana tras salir del Pub Tropicana.

Lo que no pueden faltar son las dosis de fascismo puramente americano, donde ellos son los buenos del mundo y aquellos que no son vasallos suyos son malos, una visión maniqueista propia de un niño de 4 años en un producto cultural de masas, en la que estas, por definición, compran el mensaje sin cuestionarse nada.

La acusación final de Deniro sobre la responsabilidad del apagón de miembros de ambos partidos podría tener sentido hace 30 años, cuando el cuento democrático era creído a pies juntillas, pero en los tiempos de Trump, si un juez acusa a un miembro de tu partido, se actúa contra ese juez. El sistema no va a permitir nunca que se le ponga en entredicho ni siquiera por aquellos que forman parte de él. Queda más como un patético recuerdo de un mundo que nunca fue, en el que los libros de Ken Follet eran lo más.

Puntuación: 1 de 5 tirones en Orcasitas cuando cae la noche y no hay luz

Ghostbusters Afterlife

Ghostbusters Afterlife es un canto de amor a una historia y unos personajes icónicos que dejaron una profunda huella en toda una generación de niños y adultos de los 80.

Junto con Indiana Jones y alguna otra, estamos ante un cine de despedida de un mundo que ya no tiene continuidad posible ni evolución. La aventura murió, la comedia también. Los personajes que poblaron nuestra juventud se han ido, o se están arrastrando por las pantallas, y lo más triste es que no hay nadie que recoja el testigo. Estas películas son un recordatorio de que el final de todo está ahí, al alcance de la mano. Los mejores días de nuestra vida quedan ya muy atrás.

Pero no nos pongamos melodramáticos. Escribo esta reseña, como viene siendo tradición, tras, ya no días, sino meses, o incluso algún que otro año, de haberla visto por última vez. Tras un prólogo en el que vemos cómo una misteriosa figura huye en coche hacia una granja perdida en mitad de ninguna parte mientras es perseguido por una entidad desconocida que nos recuerda a los perros del terror de Zuul, y que termina acabando con su vida, la película comienza con algo que nos hace arrugar el entrecejo: la familia de Egon. Pues el desconocido que corría no era más que el Cazafantasmas científico que por lo visto, un día decidió casarse con una señora distinta a Janine (What?) y tuvo una hija, y un par de nietos, el emo de Stranger Things y una ingeniera de 50 años en el cuerpo de una niña, y que sorprendentemente no resulta repelente. Personalmente, no me creo que el personaje de Egon llegara a formar una familia. Es más sorprendente que si Venkman hubiera sentado la cabeza. No tiene sentido. Como tampoco tiene sentido que los compañeros no creyeran su advertencia de que se acercaba un apocalipsis. ¿Por qué? ¿Qué se pensaban los otros que era lo del Marshmallow gigante? ¿Un viaje de ácido al fumar de la pipa de Venkman? ¿Y la estatua de la libertad caminante? Que por cierto, me da la sensación de que en el "lore" de Afterlife, ignoran la segunda parte. Curiosamente, en Ghostbusters Imperio Helado, sí que se hace mención a los acontecimientos ocurridos en dicha cinta.

Tras el deceso del padre y abuelo,  la familia se muda a la granja donde sucedieron los luctuosos hechos porque no tienen dinero ni para comprarse el 20 Minutos. El espíritu curioso de los niños, y que no hay wifi a kilómetros a la redonda, hace que descubran que el lugar guarda todo tipo de Merchandising de los Cazafantasmas: desde el Ecto-1 hasta mochilas de protones. Antes de esto, hay una conversación que no recuerdo a qué venía, pero la nieta de Egon dice que no cree en fantasmas. Con dos cojones. Tiene que ser Paul Rudd, haciendo de Paul Rudd, el que le ponga a la niña un vídeo VHS de las hazañas de su abuelo. Y si lo piensas tiene mucha coherencia porque las nuevas generaciones piensan que el mundo se creó en el momento en que tuvieron un móvil entre las manos, lo de antes, no existe. El mundo se creo como su patio de juegos particular. Que hubiera generaciones de seres humanos viviendo, muriendo y creando cosas, no les entra en la cabeza.

En resumidas cuentas, Gozer vuelve y los niños y los veteranos Cazafantasmas, en un cameo que no esperaba, aparición espectral de Egon incluida, consiguen devolverle de vuelta a Mesopotamia, con Saddam Hussein. Entre medias hay un bloguero asperger y un interés romántico adolescente metido a presión, como las uvas tras la cena de nochevieja.

Como conclusión final, he de decir que la película superó todas mis expectativas. No esperaba nada y me llevé un par de horas entretenidas, llenas de nostalgia y recuerdos de un tiempo mejor, cuando el futuro se esperaba con esperanza y no con temor a que vengan los Navy Seals a secuestrarte en mitad de la noche porque no quieres usar dólares para vender petróleo. 

El final apuntaba a secuela y años después hubo una, pero esa, es otra historia. Que no pienso contar porque me pareció un sacacuartos. Bien hecho, pero sacacuartos. No sé si continuará la franquicia, pero con este título, hubiera tenido un gran final. 

 


 

Ballerina

 


Los creadores de John Wick cometieron un gran error en su cuarta entrega: matarlo (supuestamente). El éxito de un personaje que nació como una propuesta refrescante y sencilla en el trillado cine de acción no podía quedarse ahí, y así aparecieron títulos como la entretenida "Nobody" o la serie "The Continental", ambientada en el hotel neoyorquino presente en la saga de Baba Yaga pero que provocó bostezos más que otra cosa. De ahí surge "Ballerina", protagonizada por Ana de Armas. nunca mejor dicho, ambientada en el mundo de asesinos y misterios en el que se movía Wick que, además, spoiler, hace un par de breves apariciones porque seguro que los productores pensaron que por sí misma no iba a conseguir arrastrar al público. Por eso se anunció semanas antes que Keanu Reeves estaría presente en la película.

Ballerina, no recuerdo su verdadero nombre, es una niña que crece con su padre barbitas en un castillo o algo así. Unos hombres atacan el lugar con el objetivo de secuestrarla, sin éxito aunque matan al progenitor en el proceso. El director del Continental le lleva la niña a Madame Maxime, reconvertida en matriarca de la Ruska Roma y allí la entrena en las artes del matar. Vemos el proceso de su formación y cómo no olvida la venganza para con los hombres que acabaron con su faaaatheeeeeer! cuya única pista es una marca en la muñeca. Antes de que salga del capullo y tenga su primer trabajo, es testigo de una escena de John Wick 3, cuando este va a pedir ayuda para ¿viajar a Europa? No lo recuerdo bien. Intercambian dos palabras y pasan dos meses. Todo bien hasta ahí, pero más adelante, para sorpresa de casi nadie, aparece John para salvar la papeleta y en ese momento me pregunté cuándo diantres suceden los acontecimientos de la película porque Wick debería estar "presumiblemente" muerto o lidiando con sus problemas. No tiene sentido su aparición o, por lo menos, crea demasiados interrogantes que te sacan de la película. 

De más está decir que la cinta no ha tenido el éxito de sus predecesoras, como es lógico por otra parte porque gran parte de la notoriedad de John Wick se debe al carisma de su protagonista, del que carece la joven de Armas. Y podríamos hablar aquí de la credibilidad de las heroínas de acción pero en este caso eso no importa, es bastante creíble solo que no se puede comparar con Keanu Reeves. Hay un par de escenas que destacan, la pelea en la cocina, que habrá hecho las delicias de los más misóginos y  el duelo Lanzallamas contra Manguera de agua a presión, que bien podría ser una prueba de El Hormiguero. Creo que quedó en empate técnico. Como digo, no recuerdo ya la película. No impacta y no logra aprovechar el escenario de su último tercio, un pueblo donde todos son malignos, como en Resident Evil 4. 

La historia es una mera excusa. No es que la de Wick sea un thriller político pero al menos empatizábamos con su motivación. El argumento es sencillo: niña huérfana de una secta de asesinos va en busca de los asesinos de su padre. Pañum, pañum, patada en las hemorroides, te tiro una sartén, coches hechos fosfatina, el pavo de The Walking Dead que resulta ser el hijo del jefe de la secta que a su vez pone precio a su cabeza porque quiere recuperar a su nieta pero que más da porque Charizard contra Bulbazaur, qué guapo es Keanu Reeves, pam, pam, nieta jamaicol rescatada. Fin. No se expande apenas el "lore", como dice el hijo de la portera, la banda sonora es bastante anodina y se da pie a una posible continuación pues Ballerina ahora se encuentra en la misma situación que Wick en su tercera entrega. ¿Se rodará? Antes veremos la quinta entrega del hombre del saco. 

Magic Mike


Mike es mago porque saca la varita, te echa unos polvos mágicos y luego desaparece, o quizá hizo desaparecer su cuello, qué se yo. Es de profesión camarero y ex-stripper, que debe ser como los Marines que uno nunca abandona el cuerpo, el cuerpo lo abandona a él. No es el caso de nuestro protagonista que todavía está en buena forma. Un día conoce a una ricachona a la que empotra por su sentido del deber para con las mujeres y esta, como premio por su actuación, le lleva a Londres para que dirija una obra de teatro de strippers; una idea a la altura de montar un circo de pulgas. No sé el motivo último de esta empresa porque no estaba viendo la película, seguramente enfurecer a su ex-marido. Fui pillando cosas al vuelo medianamente interesado por encontrar la razón por la que tuvo tanto éxito como para merecer varias secuelas. La respuesta saltaba a la vista, si es que alguno de los pectorales que adornaban la pantalla no te saltaba un ojo: la carne. Para que luego digan lo frívolos que son los hombres.

Magic Mike es el Rocky de los bailarines exóticos, el Showgirls para mujeres calentorras, aunque no llega a la categoría y calidad de la cinta de Verhoeven. Es curioso cómo la crítica de cine especializada señala el carácter satírico de Starship Troopers, del mismo director, y sin embargo con la película que hundió la carrera de Elizabeth Berkeley se quedó en la tersa superficie de sus pechos y los espasmos eyaculatorios de Kyle Maclachlan, que sobrevivió a esa piscina de forma milagrosa para seguir protagonizando títulos como Fallout, la serie.

Showgirls es una película de acción de mujeres fuertes, es la película feminista por excelencia. Y podría explayarme más si la recordara, pero no es el caso, olvido que comparten los compañeros bailarines de Chaning Tatum, desechables todos, a lo que ayuda que solo el protagonista tenga más de dos líneas de texto, pero vamos que para los demás basta con verlos danzar a pecho palomo gira que gira como derviches. Eso es lo que le da valor a la cinta. Dejé de prestar atención al film, no os voy a engañar. ¿Tuvieron éxito con la obra? ¿Se desbordó el Guadiana dentro del teatro? Doy por hecho que sí, porque poco tiempo después saldría Magic Mike XXL, como los condones. Humor inteligente y refinado lo llaman.

Cuidado, 4 euros vale alquilar esta película a día de hoy. Sale mucho más barato un satisfyer. Descargando la carátula he descubierto que aparece Matthew MacConaughey. Primera noticia. Debe ser solo en los créditos.

Puntuación: 1 pezón sin tatuar de 5

La derrota de occidente


También llamado, "Se van los americanos, se van por el barranquillo". El famoso historiador, demógrafo, sociólogo y politólogo francés, Emanuel Todd (hay un gabacho en Francia que lo hace todo) que otrora predijera la caída de la Unión Soviética en su libro La chute finale, desgrana cómo los 500 años largos de dominación occidental del orbe, aunque tira más para el lado anglo como buen francés acomplejado, están llegando a su fin. Y como hito simbólico lo marca una guerra de Ucrania que, al contrario que lo que los medios de comunicación han contado a la masa acrítica de este occidente decadente, enfrenta a Rusia, como proxy de China, con los Estados Unidos, por medio de su proxy: la OTAN, que a su vez usa de proxy a Ucrania. Lo que sea para evitar que caigan pepinos en Times Square. Es una lucha de pasado contra el futuro, de la supervivencia de lo caduco y decrépito que agoniza en el Oeste contra lo moderno que nace en el lejano Este, dejando de lado consideraciones morales de bondad o maldad, que no existen en el devenir de las naciones. 

El autor desgrana su particular teoría de por qué vamos a perder esta guerra, toda vez que escribo desde un país OTAN susceptible de ser "nukeado", centrándose más en consideraciones religiosas y sociales, principalmente los modelos familiares, su especialidad, que económicas. Todd vive a caballo entre el mundo que creíamos que existía, con sus supuestas reglas y los procesos lógicos que acarrean y la verdad descarnada de la existencia: la lección de que los más fuertes prevalecen y que las ideas no han pintado nada en la historia de la humanidad, solo el ánimo de lucro de unos pocos, el llamado "libre mercado". Los distintos capítulos describen la situación de los diversos contendientes en esta guerra final del orden mundial actual y cómo han llegado ahí. Una lectura muy interesante de la que no recuerdo más porque iba leyendo en el tren y no sabes lo que distrae alguien que no deja de abanicarse con un folleto de Indra. 

Como resumen, en mi humilde opinión, acierta en el diagnóstico pero yerra un poco en las causas. Para las soluciones ya es demasiado tarde. Solo nos queda permanecer sentados junto al río esperando a que el cadáver de los Estados Unidos pase flotando delante de nosotros, como hacen los chinos. Lo que estos no esperan es que, como en sus películas de acción, el cadáver abra de pronto los ojos, saque una navaja de la faltriquera y le abra el estómago de un tajo certero. Pero eso es otra historia que quizá nunca llegue a ser contada. Lo veremos antes de quince años.

Fundación e Infierno (Rojo 2 y 3)

 

Segunda y tercera entrega de la trilogía vampírica: Rojo, de Carlos Sisí, en la que destaco de nuevo que el autor, español, imite la narrativa americana con detalles innecesarios sobre los personajes, los lugares o los hechos, que en el mejor de los casos ayuda a desarrollar un trasfondo totalmente innecesario pues las miradas al pasado en un presente apocalíptico se sienten como puro relleno. Pero me da igual, estoy leyendo el libro, cada vez más en diagonal, porque me interesa la historia de cómo los chupasangre se hacen con el mundo, no porque sienta empatía por lo que está pasando Peter, de Ohio. 

Además, se nota que la "voz" de todos los personajes es la misma: la del autor. Para acabar con las cosas que me chirrían: el hecho de que determinadas cuestiones culturales se puedan dar en un pueblo de USA. Dudo mucho que un redneck de Sacramento haya visto en su vida a Shin Chan mover la pilila al grito de "Elefante".  

No podría dividir los acontecimientos que ocurren en un libro u otro pues me leí ambos en apenas cinco días ese es el motivo de no dedicarles entradas separadas. Engañados por Alexia, nuestros héroes provocan que otro vampiro despierte, el cabecilla, el boss, el vampiro one: Tauromakia. No es su verdadero nombre pero es que no lo recuerdo. Curiosamente el de la mujer sí, quizá porque está buena. He hecho el esfuerzo por vosotros de buscarlo en Google y se llama Alkibiades. Sabía que alguna K había por medio.

Encima lo sueltan en mitad del Canadá profundo, donde solo hay nieve y... más nieve. Y en toda la historia el tío no se mueve de ahí, vamos, que no se le conoce ni un viaje al escusado. Mínimo debe de ser de... bueno, estas cosas ya no se pueden decir. A lo largo de las páginas nos enteramos que quiere reconstruir Vampiro D´or, ciudad de vacaciones, donde montaban sus orgías antes de que los hombres de cromañón con sus lanzas "to guapas", los derrotaran para encerrarlos en sus prisiones eternas, sin cortarlos en pedazos ni nada, fíjate qué cosas. Para facilitar el trabajo, crea una capa de nubes espesa como el chocolate que tu madre sirve en los cumpleaños, que hace que los vampiros ya no se vean atados por los ciclos de día y noche. Ahora es siempre fiesta. Pero el alcance de la misma es pequeño. Solo cubre gran parte de Canadá y los USA, el resto del mundo continúa cayendo a la manera clásica. Se nos dan unas pinceladas de cómo los vampiros comienzan su asalto a Europa y cómo es la situación en Brasil, donde las mujeres son violadas sistemáticamente, al contrario que en los USA donde todos son santos varones. El caso es que los chinos y los rusos, aun sabiendo las capacidades de los vampiros y demás, se lanzan a la invasión de los despoblados Estados Unidos para repartirse las tierras. Pues muy bien. Tienes a los vampiros a unos kilómetros, en el caso de los rusos, y te llevas a gran parte del ejército al otro lado del mundo. Porque no se van por el lado de Alaska, que es invierno y hace mucho frío, se cogen el camino más largo, a ver si así se soluciona el problema solo. Pues no, ambos ejércitos son masacrados en minutos. Ya tenemos a las tres potencias nucleares fuera de combate. Si hubieran ido en taparrabos y lanzas... Es lo que pasa por ponerse pantalones y poner cemento para crear caminos, que te separas de la Pachamama y luego viene un vampiro y te hace cucutrás.

La novela podría tener 300 páginas menos y sería igual de interesante. No entiendo la necesidad de exponer una retahíla de datos accesorios que solo parece buscar la admiración del lector por la sapiencia o la buena investigación que ha hecho el que escribe. Algo que hacen desde Ken Follet hasta Petete, todo sea dicho.  

Para ser justo, es posible que este rechazo por el engorde de una historia sea motivado por las circunstancias en las que nos encontramos, con una capacidad de atención por los suelos y una sobre abundancia de productos culturales que consumir porque yo me leía de jovenes las novelas de Ken Follet sin descanso. Claro que no existía Pornhub. Sea como fuere, me niego a leer por completo un libro así. Si hubiera un vídeo de Youtube explicando la trilogía, lo vería, pero extrañamente no hay mucha información al respecto.  Quizá la historia no tuvo tanto éxito como suponía, y de ahí el final abrupto que le da a la misma. Los vampiros lanzan bombas nucleares para matar a todos los humanos menos a los que guardan ellos en su ciudad. Fin. ¿De que sirve lo del indio superhéroe de Sacramento? ¿De qué sirve lo del soldado y la cartera matavampiros de camino a la ciudad que construye Trankimazín? ¿Y el oso que los salvó de uno de los teniente vampiro? ¿De qué sirven las entrevistas que se hacen en el futuro hablando de los hechos que se narran en los libros? Que ya dan pistas directamente de que los restos de la humanidad están bajo tierra en un búnker. De hecho, en los primeros libros daba la sensación de que se había ganado la guerra. Parecía una copia de Guerra Mundial Z en ese sentido, no mucho porque las entrevistas eran escasas, pero daban información sobre, por ejemplo, el mencionado indio de Sacramento, que ¿cómo cojones puede conocer la gente del búnker en el otro extremo del país como se ve en el ultimo libro? Si lo último que sabemos de él es que se va de Sacramento y en el primer libro se decía que la presidenta lo había largado de allí cuando es él quien decide irse? ¿Para qué muestran la liberación del cuarto vampiro, al que encima suponían muerto sus compañeros, creando un misterio que nunca se resolverá? Muchas inconsistencias para una historia que te deja con el culo torcido pensando si todo fue una broma, una performance, si se cansó de escribir sobre lo mismo o no supo como avanzar más y decidió terminar todo de forma tajante, sin un mísero epílogo. Nunca lo sabremos. Si critico el final no es porque no me parezca correcto, es porque quería más. Si se piensa bien, al igual que los principios de Juego de Tronos, es una ficción realista en la que los buenos no ganan y los misterios no se resuelven. Como la vida misma. Por eso no sabemos quien es M. Rajoy o si Falconetti desconocía que todos a su alrededor eran unos presuntos ladrones. 

Al final, escribir un libro no es fácil, y tres mucho menos, y pese a lo que pueda criticar, más por entretenimiento que por otras cuestiones, he de decir que me ha hecho comprar los tres libros, teniéndome enganchado hasta el final. Y eso, tiene muchísimo mérito. 

Rojo

El vampiro romántico que surgió de la obra de Bram Stoker y que reforzó la versión cinematográfica de Coppola y productos como Entrevista con el vampiro y Crepúsculo, entre otros, despojó despojó a estos seres mitológicos de una crudeza exacerbada que trae de vuelta el madrileño Carlos Sisí en la primera parte de esta trilogía vampírica, un soplo de aire fresco entre tantos zombis, protagonistas también de otras de sus obras como "Los caminantes". Como quiera que aborrecí a los muertos vivientes con la serie de The walking dead, decidí darle una oportunidad a otro tipo de monstruos de pesadilla, como decía, bastante tratados en la cultura popular, pero desde otro punto de vista.  

Nos encontramos con un "best seller" con todas las de la ley, imitando el estilo americano de obras similares con sus pros y sus contras. A veces suenan un poco impostados tanto diálogos como las experiencias de los personajes. Tal vez porque me choca el hecho de que siendo un autor español, no ambientara la historia en nuestro país, lo cual tiene una razón de peso para que sea así.  

El ejército americano, como no podía ser menos, descubre en Irak mientras buscaba las armas de destrucción masiva de Saddam o petróleo, lo que encontraran antes, unas ruinas de Irak en las que yace una extraña estructura que deciden llevarse a una base militar de las costa este de los USA para estudiarla con tranquilidad sin que les molesten esos terroristas que quieren echarles de su casa. Lo que había dentro, te sorprenderá: Alexia, una vampira milenaria en pelotas, empresaria de la "aplicación azul". Pronto seduce a los soldados y se hace con el control de las instalaciones. Pero necesita tiempo para aprender todo lo posible sobre el nuevo mundo al que ha despertado puesto que cuando la encerraron los seres humanos iban con taparrabos o incluso estaban cubiertos de pelo. Cuando llega el momento suelta a los vampiros por el pueblo más cercano y se arma la marimorena. Vampiros por allí, vampiros por allá, vampiros por acuyá. Un ecléctico grupo de personajes, compañeros a la fuerza, compuesto por una policía, un niño de 70 años y Herman, de Los Simpsons intentan sobrevivir en una América que se tiñe de rojo (por la sangre, claro).

Los que hemos leído más libros que un robot sin conexión a Internet, ya sabemos que los americanos ganarán o devolverán el golpe, ya que la narración se interrumpe con fragmento de entrevistas a los supervivientes del futuro, muy al estilo Guerra Mundial Z.  

Algo que no me ha gustado es que se hayan incluido dos historias más o menos autoconclusivas de una ciudad cualquiera a poco menos de cien páginas para el final, aunque se presenten, o aparezcan,  personajes que saldrán en los próximos libros. O eso creo recordar porque hace tiempo que me leí el libro. 


 
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